El otro día vi un vídeo sobre la comparación entre la energía creativa y que te guste alguien. Ese sentimiento de que algo chiquito explota dentro tuyo tanto cuando escuchas audios con la voz media ronca de algún pibe que te gusta como cuando coloreas algo y sale mejor de lo que esperabas. Me acuerdo de esa vez donde un amigo estaba medio enfermo y me mandó un audio larguísimo explicandome algo de politica, entendí rápido el punto pero el audio lo escuché un par de veces. También me acuerdo volver enojada de capital y que se prenda esa lamparita de creatividad con una potencia tremenda. Sabía exactamente qué les iba a pasar a mis personajes la próxima vez que me siente a escribir. Sensaciones parecidas, un brillo raro, por momentos incómodo y muy pero muy dificil de ignorar.
Desde chica tengo esa necesidad de ser querida, de ser deseada, de ser mirada, quizás más desde lejos que desde cerca, puede ser porque a mí me cuesta desear, mirar y (a veces) querer. Es fácil vivir dentro de esa "persona/personaje" que una inventa, es cómodo porque está creada precisamente para eso, para no quebrarse a la primera piedra. El tema es cuando haces tanta terapia que el muro empieza a parecerse a una burbuja que puede explotar en cualquier momento y, unas semanas después, una armonización de cuencos te deja pegoteada de agua y detergente.
A veces veo esa mirada del otro lado de la mesa, hombres o mujeres, no importa, la reconozco, esas pupilas quedandose más tiempo del debido cuando ni siquiera estás hablando, usualmente rodeados de gente, con alcohol de por medio, que hace todo un poco más transparente. Yo devuelvo miradas, quizás no tan obvias, quizás no tan genuinas, sólo porque es lo que se hace, ¿no? una desea, no es sólo deseada. Tal vez es como dice Taylor y soy más chica de susurros que de gritos.
Imagino esos escenarios de películas estadounidenses de armarios con espacio, de casas con demasiadas habitaciones, de fogones en la playa, de confesiones en la arena. Cuando tenía 13 quería tener los problemas de Marissa Cooper en The O.C o capaz sólo quería parecerme a Mischa Barton un rato. La vida, por suerte, es un poco más aburrida que eso, pero ese brillo de creativdad siempre me vuelve a dar la esperanza de sentir algo así, algo que explota dentro tuyo. Creo que ese tipo de energía casi eléctrica que pasa por tu cuerpo al crear algo propio es similar al eros, a lo sexual, al deseo, quizás hasta esté conectado de alguna manera. Ese juego incómodo de "no le voy a hablar porque voy a parecer una pesada" pero no poder evitarlo, ver un cartel o escuchar una canción que casualmente tiene algo que ver con la persona, esperar una respuesta que no sea lo que esperabas, o sí, todo es una montaña rusa similar a lo que pasa cuando estoy en algún proyecto creativo, un sube y baja de enojo, emoción, satisfacción o frustración, sólo que el resultado en este último es mucho mejor porque es propio. Los proyectos que no tienen eso me aburren un poco, necesito ese mix de emociones para seguir, pero soy todo lo contrario para elegir personas, suelo elegir pasión baja, intensidad por otros lados, como que no puedo unir ambas cosas, tampoco sé si estoy teniendo mucho sentido o si es esa confianza y honestidad que una tiene después de tomar alcohol.
Una amiga me jode con que no sabe mis gustos porque suelo cambiarlos seguido, mi ropa, mi banda y color favoritos, mi vocación. Leí por ahi que siempre es bueno mandarte un punto de giro en la vida, a ver qué pasa, a ver qué sale. En la armonización, la mujer (que me cagó un poco a pedos porque mi energía está estancada por falta de amor propio) me dijo el significado del naranja: la creatividad y lo sexual. Quizás no es tanta falta de amor propio sino salir un poco del marco teórico y meterme al campo, a ensuciarme, a no ser deseada por un otro sino verme sucia por mí, a ver qué pasa, a ver qué sale. En este mood, escucho canciones que me hacen sentir que algo bueno y explosivo está por venir, como un punto de giro, volviendo a agarrar esa parte de mi que un poco jode y molesta, esa que sacas el dedo cuando la tocas y que tenés que mantener alejada del agua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario