sábado, 31 de enero de 2026

Tiempo

Los highlights de mi semana fueron entrar al vivero que abrió en mi cuadra y comer tortilla hecha por mi abuela postiza. Creo que los años de terapia están dando resultado en esos momentos donde me centro en el presente, en cuidar mis plantitas, en disfrutar la comida, en sentir el tiempo como tiempo.

El otro día vi una entrevista de Mariana Enriquez donde decía que ella lee para sentir que una hora es una hora, a mi eso no me pasa tanto leyendo sino con las películas. Tampoco con las series, con las películas. No sé si es porque ya estoy entrando en esa de romantizar mis depresivos veintes, pero fue la época donde más vi cine, con muchisima variedad gracias a mi elección de carrera. Miraba demasiado, por obligación, por placer, para salir, por lo que sea. Después vino la crisis y cero cine, pero también mi vida (como la de todos) no sólo está medio dividida por etapas de vocación y de enfermedades mentales, sino por mi relación con los distintos tipos de arte.

1990 - 2000: ansiedad, imaginación.

2000 - 2010: depresión, crisis vocacional, diseño.

2010 - 2020: depresión, cine, crisis vocacional.

2020 - actualidad: ansiedad, salud.

En mi defensa puedo decir que de algo me recibí y me gusta mi trabajo en salud, pero mi relación con el arte siempre fue rara. Con la literatura me amigué más rápido, tengo mis épocas, pero es un lugar muy seguro para mí. De hecho, si tengo que elegir tres actividades para hacer el resto de mi vida, leer estaría ahí, junto con nadar y cocinar. Pero con el cine tengo una relación amor/odio. A veces me gustaría no pensar tanto las cosas y dejar a mi ascendente en piscis simplemente ser, en lugar de darle vueltas a todo, analizar todo, intentar entender todo.

Hoy aprendí que en un mundo y una realidad que te ahoga de estímulos, de plataformas donde cada una crea un algoritmo perfectamente armado para tus gustos en ese momento y mil opciones de todo, elegir una película y brindarle toda tu atención puede ser ese escape de todo lo que te roba el tiempo en el dia a dia, que está hecho para robar tu tiempo, atención y, un poquito, las neuronas. Capaz queda en uno crear esas nuevas conexiones neuronales. ¿Para qué? ni idea, capaz sólo para sentir el tiempo como realmente es.

martes, 6 de enero de 2026

Lento

A veces hay ciertos momentos en la vida dónde te empezas a preguntar cómo estás viviendo. No hablo de los sueños enormes que una tiene de chica y la vida te va separando para después transformarlo en una diversión adulta, pero infantil a la vez, sino del día a día. Todo esto para decir que hoy fui a la guardia.

Como persona que trabaja haciendo triage, me autotriageé y me mande solita a ER, como hago diariamente con pacientes. Dudé, mi familia no es muy de guardia, gracias a la vida y a la salud no tuvimos muchas urgencias, hay cosas que quizás ameritan, pero mis viejos optan por otras opciones, sean médicos amigos o descanso. Pero yo confío en mi trabajo y mi triage estaba bien hecho, así que fui, acompañada de mamá por supuesto, porque nos apoyamos aún cuando no coincidimos en su totalidad.

Después de un cóctel de medicación copado y una orden para neurología, mi mente se calmó un poquito. Vengo dándole vuelta a esto hace bastante tiempo, de hecho, ayer lo hable con Lu: cómo quiero yo vivir mi vida. Le conté que cuando era chiquita, en mis cumpleaños, siempre deseaba lo mismo: ser buena hija, buena alumna, buena amiga. Después de un par de, bastantes, años, ya no deseo ni quiero eso, estoy media podrida de tener voces ajenas en mi cabeza, aún cuando vengan de un buen lugar. Cada persona habla, piensa y aconseja desde su propia historia y percepción y es momento de aceptar eso y estar en paz con ir para el otro lado. Escucharme un poco más a mi.

Creo que el cambio de vivir más lento pasa por ese lado, porque si quiero que mi cabeza baje un cambio no puedo tener a mi cuerpo intentando alcanzarla todo el tiempo, todos los días. Y también, volviendo a la percepción ajena, durante mucho tiempo me moldeé para los demás y tomaba muy personal el rechazo de cualquier tipo porque yo me estaba esforzando por ser así, entonces ese rechazo también era a la imagen curada de mi misma, a esa primera, segunda, quinta versión mía. 

Acabo de ver una frase (que inspiró esto) donde Francis Mallman habla de la Patagonia, primero la tenés que entender y después recién ahí, la empezas a amar y un poco quiero eso, quiero amar después de entender y que me amen después de entender. Lento y eso viene con un cambio grande de todos los aspectos.